
Una de las actividades economías principales del Perú es la minería. El desarrollo de la misma implica una mejoría en la economía del país, pues a mas inversión minera, mayor pago por el canon y mayor dinero para el presupuesto del Estado. Sin embargo, cuando la explotación de los recursos se hace sin ningún control y sin importar las consecuencias dañinas tanto para el medio ambiente como para la población, el desarrollo se ve frustrado.
En el departamento de Junín, en la sierra peruana, podemos encontrar una de las cinco ciudades más contaminadas de todo el mundo (según el Blacksmith Institute): La Oroya, donde la minera Doe Run trabaja desde 1997 cuando compro la fábrica metalúrgica existente desde 1922. LA empresa se comprometió con el Estado en desarrollar el PAMA (Programa de Adecuación y Manejo Ambiental) que tenía como objetivo reducir el impacto ambiental causado por la minera y por el trabajo que se realizaría ahí.
Durante más de 70 años, la minera ha utilizado el mercurio para limpiar los metales extraídos de los cerros y los había desechado al rio, directamente y sin ningún tratamiento. Esto ha causado la aniquilación de la vida silvestre en la zona (que parece un desierto) la completa intoxicación del rio (que es de color rojizo) y la aparición de colores extraños en los cerros cercanos. En nivel de intoxicación del medio ambiente ocasionado por la minera es enorme y el PAMA no se ha dado abasto para contrarrestar este daño.
Asimismo, el estado peruano ha sido muy permisivo con la minera que constantemente formula excusas para no invertir en el PAMA. A causa de la inacción del Estado y la displicencia de la empresa Doe Run, actualmente más del 95% de los niños NACEN intoxicados con plomo (1 de cada 4 nace con más de 10 microgramos por decilitro de sangre, el límite permitido es de 8 mg/dl). El promedio de vida es de 40 años, el del Perú es de 70. Los químicos lanzados al aire por las chimeneas más altas del mundo (a mayor nivel sobre el nivel del mar) que representan un terrible flujo de contaminación para la atmosfera (cadmio, arsénico, plomo, dióxido de carbono) exceden las mil toneladas diarias. Las principales consecuencias en la población en La Oroya son: cáncer, dificultades renales, fallos en los sistemas respiratorios, reproductivos, al cerebro, entre otros.

La última excusa que la empresa Doe Run utilizo para evadir su responsabilidad fue declararse en bancarrota, cosa difícil de creer de una transnacional multimillonaria. La empresa tiene problemas jurídicos por contaminación en todo el mundo, sabiendo esto, el Estado Peruano ha sido excesivamente permisivo en las faltas cometidas por la misma. El año pasado, un grupo de inversionistas se reunió para “salvar” a Doe Run de la quiebra ¿Quién salvara a La Oroya y su población?
Documental preparado por Cuarto Poder (dividido en 5 partes): http://www.youtube.com/watch?v=oyoQxOPQySk

